SÍGUENOS
ESEN
Trabajo de conservación en campo en Cuatro Ciénegas

Nuestro trabajo

No cuidamos un lugar: regeneramos un sistema

Cinco pilares que se refuerzan entre sí para que Cuatro Ciénegas recargue su acuífero, recupere su vida silvestre y genere bienestar para quienes lo habitan.

En la Cuenca de Cuatro Ciénegas el agua brota del subsuelo en medio del Desierto Chihuahuense y forma pozas, ríos, humedales y pastizales que no se repiten en ningún otro lugar del planeta. Ese sistema se está secando: la extracción del acuífero para la agroindustria y la degradación de los pastizales donde debería infiltrarse la lluvia han reducido los humedales del valle en alrededor de 90 % en cinco décadas.

Una poza que se seca no es un problema de esa poza: es la señal de que arriba no se infiltra el agua y abajo se extrae más de lo que el valle puede dar.

Por eso no trabajamos con proyectos aislados. Regeneramos el paisaje entero a través de cinco pilares que se refuerzan entre sí: dos regeneran el agua y la vida, dos hacen del cuidado del territorio una forma de prosperar, y todo lo hacemos con la gente.

Poza turquesa rodeada de desierto en Cuatro Ciénegas

Agua y Ecosistemas

Que la lluvia se quede en el paisaje, el acuífero vuelva a recargarse y el agua regrese a las pozas.

Todo empieza donde cae el agua. Los pastizales, el matorral y los humedales de la Cuenca de Cuatro Ciénegas son un solo sistema hidrológico: cuando la sierra está cubierta de vegetación, la lluvia se infiltra y recarga el acuífero; cuando el pastizal se degrada, el agua escurre, se pierde y las pozas valle abajo lo resienten años después. Por eso regeneramos los ecosistemas por su función en el ciclo del agua: obras de conservación de suelo y agua y pastoreo planificado en las zonas de recarga, y humedales a los que devolvemos su funcionamiento natural al cerrar los canales que durante décadas los drenaron. Y trabajamos en lo que ninguna obra resuelve sola: junto con quienes comparten el agua de la Cuenca, buscamos mecanismos que frenen y reviertan la sobreexplotación del acuífero, empezando por la cancelación compensada de concesiones de pozos profundos.

Hasta hoy: en 2025 cerramos tres canales artificiales en el Río San Marcos para que el humedal recupere su funcionamiento natural, y monitoreamos ahí a las dos especies de tortugas endémicas que dependen de él. Obras de conservación de suelo y agua en la zona de recarga de El Santuario.

La manada de bisontes en los pastizales de El Santuario

Vida Silvestre (Rewilding)

Devolver a cada especie su lugar, y con ella su función en el paisaje.

Una especie que regresa no es un símbolo: es un proceso ecológico que vuelve a encenderse. El bisonte mueve y fertiliza el pastizal y lo convierte en esponja para la lluvia; los depredadores regulan a los herbívoros; las tortugas endémicas nos dicen si el humedal está sano. Eso es el rewilding: reintroducir las especies que dieron forma a este valle, liberar fauna rehabilitada y proteger a las que solo existen aquí, en alianza con las autoridades ambientales, instituciones científicas y la Nación N’dé.

Hasta hoy: una manada fundacional de 47 bisontes americanos (Bison bison) reintroducida en noviembre de 2025 tras más de un siglo de ausencia, con las primeras crías nacidas en 2026; cinco osos negros, 14 rapaces y un águila real liberados; registros de puma, gato montés, zorrita del desierto y pecarí de collar; monitoreo de las tortugas endémicas de la Cuenca con Turtle Conservancy y el Laboratorio de Herpetología de la UJED. En preparación: el regreso del borrego cimarrón (Ovis canadensis).

Pastizal y sierra reflejados en el agua de Cuatro Ciénegas

Agricultura regenerativa

Que el alimento de la Cuenca regenere el suelo que lo produce y el agua que lo sostiene.

La agricultura es el principal usuario del agua de la Cuenca de Cuatro Ciénegas. La presión sobre el acuífero no se resuelve pidiéndole a la gente que deje de producir, sino demostrando en campo y con números que se puede producir de otra forma. En el Rancho Agroecológico San Isidro convertimos suelos agrícolas degradados en pastizales diversificados con pastoreo planificado, y de ahí salen huevo de pastoreo, leche de cabra, cárnicos, milpa, composta y planta de vivero. Es parcela demostrativa y escuela de campo para los productores del valle.

Hasta hoy: 30 hectáreas de suelo degradado convertidas en pastizal diversificado. Con el CBTa #22, el primer campus agroecológico del sistema nacional de bachilleratos técnicos agropecuarios: 12 hectáreas de pastizal, taller de lácteos y 135 estudiantes por ciclo.

Vista aérea del valle y las pozas de Cuatro Ciénegas

Experiencias

Que cada visita regenere lo que vino a conocer: ingresos que vuelven al territorio y visitantes que se van como aliados de la Cuenca.

Abrimos nuestros sitios a visitantes en recorridos guiados por nuestro propio equipo: el pastizal donde pasta el bisonte, el humedal restaurado, el rancho regenerativo. Lo llamamos turismo regenerativo por tres razones: una parte de los ingresos se reinvierte en la restauración, la operación es local y cada experiencia incluye aprendizaje. Estamos construyendo este pilar paso a paso.

Hasta hoy: más de 800 visitantes atendidos en 2025 y expediciones a El Santuario con fechas limitadas. En diseño: senderos, señalización y alojamiento de bajo impacto en El Cañón y El Santuario, y formación de guías locales.

Asistentes durante un evento de la Fundación Pro Cuatrociénegas

Comunidad y cultura

Que la Cuenca se regenere desde adentro: niños que conocen su agua, jóvenes que la cuidan y comunidades que prosperan cuidándola.

Ningún territorio se regenera sin la gente que lo habita. Llevamos a estudiantes de Cuatro Ciénegas al campo para que conozcan su propio valle, formamos a jóvenes y líderes comunitarios, organizamos limpiezas con instituciones públicas y privadas, y difundimos las culturas y tradiciones de los pueblos originarios y de las comunidades que han habitado este territorio. Los productores, estudiantes y jóvenes del valle no son beneficiarios: son aliados sin los cuales este modelo no sería posible.

Hasta hoy: más de 600 estudiantes en educación ambiental en 2025; 12 campañas de limpieza que retiraron 11,230 kg de residuos con 220 colaboradores. Meta: más de 850 estudiantes al año.

Cuatro maneras de trabajar que atraviesan todo

Los ejes no son programas: son formas de trabajar presentes en los cinco pilares.

Enfoque biocultural.

El paisaje y la cultura se formaron juntos. La Nación N’dé, pueblo originario de este territorio, es aliada de largo plazo: su voz y su conocimiento forman parte del modelo.

Ciencia y monitoreo.

Medimos lo que hacemos y decimos siempre qué está logrado y qué está planeado. Trabajamos con la Universidad Autónoma de Coahuila, la UJED y la Universidad de Texas.

Alianzas y colaboración.

Nadie regenera un acuífero solo: gobierno, academia, sociedad civil, donantes y, sobre todo, quienes comparten el agua de la Cuenca.

Economía regenerativa.

Hacer del cuidado del territorio una forma de prosperar: producción, experiencias y valor agregado local.

Sé parte del cambio ahora

Cada aportación protege, cuida y restaura.

Dona ahora